miércoles, 7 de enero de 2015

SI A LA LIBERTAD DE CULTO - NO AL ISLAM



Por cuanto soy ajeno a la teología, el culto a lo super-natural me es indiferente. Ver a un japonés inclinado introspectivamente ante el Monte Fuji, un pigmeo frente a un árbol, los monjes budistas arrodillados ante la imagen de Buda, los cristianos ante la cruz o a un judío balanceándose ante el Muro de las Lamentaciones, son para mi estampas respetables sin diferencias. 

Todas estas religiones pregonan la paz en mayor o menor grado y promueven la tolerancia y convivencia mutuas. Frente a esas filosofías, hay otra que está orientada al odio y la intolerancia extrema: el ISLAM. Esa religión pregona y busca la confrontación, el desprecio a todas las filosofías, la intolerancia radical y la violencia hacia el mundo exterior y hacia la mujer por ser mujer. 


Es tal el grado de intolerancia que pregona El Islam, que en vez de paz promueve la destrucción de cualquier otra religión y de sus signos externos. Para colmo, las luchas entre las varias sectas seguidoras de Mahoma constituyen derramamientos sangre a raudales sin importar la edad, sexo ni condición de sus víctimas. 


Por descontado, el odio musulmán contra otros árabes no puede compararse con el que sienten hacia Occidente, odio promovido y financiado por algunos países del Cercano Oriente que pretenden estar gobernados por gente pacifista mientras sonríen ante la barbarie desatada contra iglesias, prisioneros y mujeres en general.


A pesar de la evidencia de lo expuesto, Europa sigue empeñada en un suicidio global inducido por su conciencia de libertad e igualdad, una actitud que le ha llevado a dar cobijo, casa y comida a sus enemigos del Islam. A mediados del siglo pasado era comprensible la aceptación de esos inmigrantes, pero continuar pregonando la tolerancia tras años de ver el terror que esa gente ha desatado contra los países que los han recibido, es una insensatez. Boston, Nueva York, Madrid, Londres y ahora París, son ejemplos clásicos de lo que lo que el Islam ha reportado a Europa: en vez de ciudadanos europeos hemos criado y formado asesinos.

Que la inmigración es un factor beneficioso para el país receptor de gente foránea es una creencia generalizada, pero carece de base en términos absolutos, como podemos ver en sus resultados. Está demostrado que la inmigración de países del Lejano Oriente es un factor positivo en líneas generales. Chinos y japoneses, coreanos y filipinos, constituyen núcleos de población educada en el trabajo, ciertamente progresistas, si bien presentan ciertas dificultados de integración social iniciales que se corrigen en la segunda o tercera generación. 

Los latinoamericanos nos ofrecen dos caras paralelas: por una parte, demuestran buena voluntad de trabajo y facilidad de integración inmediata; por otra, algunos indeseables organizan grupos criminales siguiendo modelos importados directamente de sus países de origen. A pesar de ello, la inmigración de latinos ha sido positiva. Los nórdicos y balcánicos son trabajadores esforzados, si bien unos pocos han creado núcleos delictivos, con frecuencia dirigidos desde sus países de origen, que han obligado a tomar medidas correctivas. 

En contraste con los grupos inmigrantes descritos, confrontamos actualmente el trauma de la inmigración islámica. Algunos prefieren llamarla "árabe", como si el origen geográfico pudiera disimular el aprovechamiento descarado de nuestros recursos fiscales para integrarlos socialmente; a cambio hemos cosechado del odio irreversible que traen desde su lugar de origen y que cultivan en las barriadas que rodean sus mezquitas y contaminadas por los imames. Sus tradiciones contrarias a las leyes europeas y con frecuencia inhumanas y criminales, no ha podido ser corregidas y frecuentemente constituyen motivos de enfrentamientos sociales y con el Estado. La inmigración de musulmanes es la peor que podríamos concebir, pues constituye una invasión sostenida de enemigos irreconciliables que, además de aprovecharse de nuestra buena fe, se dedican a planificar nuestra destrucción como sociedad y como país.

Tiempo atrás, cuando todavía creíamos en la posibilidad de entendernos con la cultura islámica, yo me sentía acongojado por las víctimas de la guerra y la violencia desatada en Africa y el Cercano Oriente. Hoy, víctima cercana de los ataques salvajes del Islam, siento un cierto grado de alegría cuando escucho las noticias y me entero de los muertos en el mercado de Bagdad y los asesinatos en Kabul. Ya no me escandalizo ante los secuestros de mujeres y niñas en Africa ni se me eriza la piel ante las ejecuciones masivas del Ejército Islámico. 
Pienso que contra más musulmanes mueran menos criminales se reproducirán. Me siguen causando una terrible lástima las lapidaciones de mujeres y la perversión del entrenamiento de niños para sacrificarlos en los frentes de batalla.

Arriba: una mujer condenada.  
Abajo: sus despojos tras ser lapidada. 




Por momentos esas imágenes me inducen a festejar la quema de iglesias con los feligreses dentro, los asesinatos de periodistas occidentales, violaciones de niñas musulmanas... Por cuanto todo es ejecutado cumpliendo las enseñanzas de El Corán y en nombre de "Alha es grande", quizás esas muestras de barbarie induzcan en las autoridades europeas la comprensión de los movimientos populares en Europa contra el Islam, reacción que tiene una explicación racional: la supervivencia. Imagino que también en París prevean cómo y cuánto crecerá en Francia el rechazo a los musulmanes a partir de Enero del 2015.

Ya es tarde para corregir la política de estupidez oficial pasiva, eso que llaman tolerancia, tarde para empezar a detener a los imames que pregonan la "santa" violencia entre los más jóvenes y alaban al "niño héroe" que degüella a un prisionero. Ya es tarde para contrarrestar el discurso que permite promover la barbarie contra las mujeres y ensalzar las decapitaciones de los infieles occidentales.

Ya es tarde para impedir las lecciones sobre fabricación y colocación de bombas, tarde para que sigamos creyendo que el Islam es una religión de paz, tarde para evitarnos el terror ante el sacrificio sangriento de prisioneros inocentes. Desde luego es muy tarde para pretender convencerme de que yo y mi familia aceptemos respirar el mismo aire que respira el musulmán que considera y a veces llama "putas" a mi mujer y mis hijas. Esa chusma se ha ganado nuestro miedo y el odio de millones de ciudadanos de Europa, unos sentimientos costarán mucho para cambiar.

lunes, 5 de enero de 2015

QUE DIOS NOS COJA CONFESADOS



Para vislumbrar el futuro recordemos un poco de Historia: a la caída de la Dictadura, surgió un aparato de gobierno sustitutivo controlado por la cúpula militar, algo lejanamente parecido a una democracia vigilada que vendieron como la panacea para el progreso. Pocos meses después, los mismos que habían mandado siempre, iniciaron las gestiones para conciliar intereses, suavizar problemas y redactar una Constitución que satisficiera a la mayor cantidad posible de factores de poder. Los ciudadanos tuvieron muy poco que decir. Así empezó la democracia que parecía útil para desarrollar al país y brindar progreso a la población bajo un sistema bipartidista que se instauró entre conservadores y socialistas.

Treinta años después ese bipartidismo había convertido la democracia en CLEPTOCRACIA y de oportunista se convirtió en descarada. Los recursos del Estado eran saqueados por los miembros del Gobierno y sus amigos, los bancos abusaban de la población indefensa, jueces y fiscales, designados y destituidos a capricho, solo estaban para obedecer los dictados de sus amos y las Fuerzas Armadas eran empleadas para amenazar cualquier atisbo de descontento. Así vino sucediendo hasta que el país se rebeló. 


Pausadamente al principio, las aglomeraciones de manifestantes se multiplicaron hasta transformarse en una sociedad abiertamente enfrentada al bipartidismo ladrón, pero el Gobierno no se inmutó. Al contrario, lanzó los perros policiales a reventar cabezas, consciente de que ese era el poder de convicción más poderoso del Estado: la violencia. 

Cuando las esperanzas de un cambio estaban a punto de disiparse, surgió en el país un mensajero de los Dioses, un héroe que ascendió desde las filas del anonimato popular hasta convertirse en el héroe nacional. Arrasando en popularidad, como demostraban las primeras encuestas, desestabilizó el aparato de Gobierno y el sistema económico dominante. Presas del miedo, los factores de poder tradicionales reaccionaron fabricando encuestas falsas, difamando al nuevo dirigente social y amenazando a la población con más violencia. Resultado: la autoridad del recién llegado se cimentó con un apoyo popular avasallador hasta preconizar su triunfo inevitable en los comicios siguientes.


Los líderes tradicionales políticos y empresariales, presas del terror ante el curso de los eventos y las amenazas del nuevo líder político, que prometía implantar la justicia popular contra los criminales del bipartidismo en cuanto llegase al poder, buscaron alianzas con sus enemigos políticos y promovieron liderazgos sustitutivos. A pesar del rechazo popular a tales maniobras y enfrentados al desprestigio de todos sus miembros, llegaron al extremo de proponer como candidata presidencial del bipartidismo a una reina de belleza (Irene Sáez), hecho que causó hilaridad social. Enfrentados a lo inevitable, los "dueños" del país optaron por corregir la pérdida de control y prestigio, crearon nuevos decretos contra la libertad de expresión y reunión y encargaron al Ejército la toma del país e implantación del terror.


A estas alturas imagino que habrán tomado nota de que no hablo de España, aunque la historia parece copiada. El país que estamos describiendo es Venezuela, cuya pujante democracia cayó en manos de bandoleros a finales del siglo pasado. En pocos años su sistema judicial se había corrompido, como en España y el prestigio de sus partidos políticos había caído tan bajo, que el Estado recurrió a la fuerza del terror para mantener a la población bajo control, el mismo camino que está recorriendo España. El nuevo héroe venezolano al que nos referíamos es Hugo Chávez, que ascendió a la Presidencia en 1999 y la dejó, víctima del cáncer, en 2011, para descender al Infierno del Dante, donde purga condena eterna en la olla Nº 258 del sótano 14. 

Los venezolanos, decepcionados de la democracia ladrona, votaron a ese personaje por dos razones de supervivencia:

1.- Chávez prometía acabar con la clase política corrupta del bipartidismo. Metería a todos los ladrones en la cárcel.

2.- Era lógicamente imposible equivocarse votando a Chávez porque ningún gobierno podría ser peor que el bipartidismo imperante.


Chávez cumplió parcialmente sus promesas. Acabó con la clase política tradicional formada por socialistas (AD) y conservadores (Copei), para sustituirla por una nueva clase de ladrones: él y sus hermanos, sus familiares, sus compañeros de armas, sus amigos y sus partidarios, que han asolado al país hasta convertirlo en uno de los mayores fracasos políticos conocidos. En la Venezuela actual el hambre y la delincuencia mandan más allá de cualquier concepto de terror. 


En ese país petrolero, las colas para comprar comida, ya sea un pollo o un paquete de harina, son kilométricas y sin esperanzas de que el sacrificio haya valido la pena. Aguardar en cola de un día para otro no asegura que consigas ni siquiera los 2 rollos de papel higiénico que las mujeres emplean ahora como toallas sanitarias.


En cuanto a la imposibilidad de equivocarse, los venezolanos descubrieron que votar por Chávez había sido un suicidio colectivo, algo así como lanzarse a un precipicio porque los que políticos tradicionales, tras 40 años robando, estaban medianamente satisfechos. En cambio los "revolucionarios rojos" de Chávez llegaron sin control ni medida de hambre y ansias de riqueza.

España se enfrenta este año 2015 a una situación parecida. Asqueados de tantos criminales en la Casa Real, el Gobierno, los bancos, la sociedad industria, la Iglesia y la impunidad que les protege, algunos españoles piensan que votando por Pablo Iglesias y sus amigos, recuperarán el país. Es tal la podredumbre moral de TODA la clase dominante española, tan grande su desfachatez para cometer tropelías, que pocos dudan de que cualquier otro pudiera ser peor. 










Desde luego, si calificásemos como administradores del país a Rajoy, Cospedal, Aguirre, Sánchez, Guerra, Chaves, Blesa, la Oriol, Rato, Ferrán y Fernández entre otros, la suma de sus calificaciones no llegarían a cero. Unos más que otros, son todos un hatajo de sinvergüenzas que ya sea hablando en directo o a través de la tele, hablan de honestidad como si de moral tuviesen algún concepto. Se vanaglorian de estar regenerando el país mientras siguen haciendo componendas legales para blindarse ente la justicia. 

En el bando del frente, a los chicos de Podemos ni siquiera podríamos calificarles en capacidad y moral, porque nunca han gobernado. Esa circunstancia constituye un riesgo, aunque creer que la experiencia en política española es necesaria, tampoco parece conveniente, vistos los resultados dejados por aquellos que llevan 35 años mandando.
Queremos creer que los jóvenes de Podemos podrían hacerlo bien pero no hay manera de saberlo. En consecuencia, aquellos que voten por Podemos estarán poniendo el país en riesgo, seguramente para evitar el riesgo conocido de seguir con el bipartidismo.





Ante tal disyuntiva ¿Qué hacer y cómo votar? les diré cómo YO voy a votar este año, sin que ello signifique que sea el mejor juicio.


Para las MUNICIPALES: votaré por el partido regional más radical, uno que me asegure la defensa de los intereses de mi región ante cualquier intento centralista de Madrid. En ningún caso votaré por aquellos partidos con opciones de triunfo en la Asamblea Nacional, ni siquiera a Podemos.

Para las NACIONALES: votaré por los socialistas, ya sean de extrema o verdes Conscientes de que NO ganarán, les daré mi voto porque ayudarán a nivelar al poder central entre Podemos, PSOE y PP. Si hay una situación que considero aberrante es que un partido político tenga mayoría para gobernar por decretos, como el PP, o que un par de partidos puedan ponerse e acuerdo en todo para repartirse los cargos y esconderse en la tele para seguir robando.

viernes, 2 de enero de 2015

HITO PUBLICITARIO DEL SIGLO




Nadie puede sospechar el impacto publicitario que resultaría para un producto de consumo masivo, si el Papa de Roma, al momento de pregonar la paz o recitar el "Pater Noster"cambiase la oración para anunciar con voz solemne sobre un fondo coral de voces infantiles: 


"El cubata con Coca-Cola es una nota" 
" Ketchup Heinz, el que aman los perritos calientes"

Cualquier mensaje publicitario en momentos de gran tensión emocional y público esclavo, especialmente si fuese dado por sorpresa, sería la bomba del año y ampliaría las fronteras de la ética publicitaria hasta límites desconocidos. También prevemos que el costo para los vendedores del producto anunciado, sería monstruoso, dislocaría cualquier previsión financiera para campañas publicitarias y le granjearía al protagonista del hecho, el agradecimiento institucional del canal de TV acompañado con un bono en moneda de curso legal equivalente a las circunstancias. 


Por increíble que pueda parecer, en España y más precisamente en Andalucía, ha tenido lugar ese hito publicitario, de manos de un super Director: José Luis Pereñiques, cuya imagen prestigia esta columna.
El hecho aconteció a la medianoche de este 31 de Diciembre en TeleSur, la prestigiosa organización que difunde la cultura en Andalucía, Extremadura y áreas circunvecinas. 
A las 23hr 59m y 40 seg, con una audiencia estimada en diez millones de tele videntes sosteniendo las 12 uvas cual pepitas de oro cercanas a sus labios, la Dirección del Canal cumplió con la cuña programada de Chic Place (15 seg); seguidamente puso en pantalla el reloj de Puerta del Sol dando las primeras 2 campanadas e inmediatamente cortó y lanzó al aire la cuña de 15 segundos de Jerez y sus carreras de motos. Una vez terminada, los felices tele-videntes pudieron ver y escuchar las 3 campanadas finales del la cuenta mortuoria de 2014. 


La reacción de la audiencia puede apreciarse en las fotos que han quedado para la historia de la publicidad, en las que observamos caras  de asombro, otras de ausencia emocional y una que otra en la que podemos leer el mensaje de sincero reconocimiento: 
"me cago en su puta madre". 

La cara de sorpresa que observamos en la dama con jersey a rayas, se debe a dos motivos posibles: 




1.- Los presentadores de Tele-Sur en Sevilla muestra su incapacidad para comprender la nueva política publicitaria de la emisora. Imposible entender que las motos de Jerez pudiesen marcar el comienzo de un nuevo año y desplazar los esfuerzos tele-comunicativos del PSOE para mostrarse como un sabio y eficiente administrador de los recursos públicos.


2.- El exquisito atuendo de la presentadora de La Sexta, Cristina Pedrocha, respondía a las exigencias de la gala especial, claramente adecuado para la tele-audiencia infantil. Esta presentadora, evidentemente inclinada hacia la televisión educativa, pretendía aprovechar el momento para impartir clases de anatomía, pero vio limitadas sus intenciones cuando la Dirección del Canal la obligó a ponerse bragas. La chica no se dejó intimidar ante tales barreras moralistas y para enfrentarlas se cubrió con telas transparentes que alarmó a los timoratos y satisfizo a los niños de España.




Ya pasada la gloriosa fecha y analizadas las circunstancias, se ha determinado que la composición gráfica  más adecuada para representar la ideología de TeleSur, sería una foto composición que muestre a presentadores sorprendidos acompañados por Los Simpson, cual motivo científico, un niño inesperadamente estrábico ante lo que muestra la pantalla y mensajes comerciales sobre las imágenes de los eventos trascendentales. En el de la imagen han colocado una botella de refresco sobre el reloj que señala el cambio de año y podríamos considerar otras combinaciones ingeniosas como por ejemplo: una condón de la marca Folla-Bien junto a la foto de la Bomba en Hiroshima o el emblema del PP sobre la imagen de 50 negros apaleados en la valla en Melilla. 


A última hora hemos sabido que el héroe de la televisión de España, el inefable José Luis Pereñiques, habría sido vilmente echado a la calle bajo sospecha de sabotaje. Nos han jurado que la cuña programada inicialmente para sustituir las campanadas de fin de año, era un mensaje de Susanita Díaz anunciando el feliz desenlace de los ERE's de Andalucía. La vil infamia habría sido desestimada por la juez y el PSOE quedaba libre de sospechas para así iniciar con éxito arrollador la campaña 2015. 

martes, 30 de diciembre de 2014

METODO DE ANALISIS POLITICO UNIVERSAL



La escritora estadounidense AYN RAND (naciada como Alissa Zinovievna Rosenbaum, San Petersburgo, 1905 - N.Y. 1982) nos dejó una herencia literaria de inmenso valor y hoy he optado por entregarles, cual regalo de AÑO NUEVO, una síntesis de su pensamiento político aplicable a cualquier país, circunstancias y fechas. 

Las lineas siguientes, escritas en 1950, quizás nos ayude a explicarnos la debacle moral que sufrimos aquellas personas y regiones que tenemos la desgracia de vivir bajo el dominio de España o de cualquier poder totalitario que, como en este país, esté manejado por sinvergüenzas:

Cuando adviertas que para producir 
necesitas obtener autorización de quienes no producen nada, 

cuando compruebes que el dinero fluye 
hacia quienes no trafican con bienes sino con favores, 

cuando percibas que muchos se hacen ricos 
por el soborno y por influencias más que por su trabajo 

y que las leyes no te protegen contra ellos sino, por el contrario, 
son ellos los que están protegidos contra tí, 

cuando descubras que la corrupción es recompensada 
y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, 

entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, 

QUE TU SOCIEDAD ESTÁ CONDENADA.


lunes, 29 de diciembre de 2014

¿POR QUÉ LA CLEPTOCRACIA MADRILEÑA SIGUE APOYADA POR 20% DEL ELECTORADO?



Me lo preguntan con frecuencia: a pesar de la desvergonzada banda de ladrones que manejan el Partido Popular ¿Por qué siguen contando con 20% de votos en España?
Lo cierto es que, sin importar el cúmulo de crímenes que cometió y continúa protagonizando el Partido Popular, sus Dirigentes seguirán contando con la masa de fieles seguidores que les ha permitido llegar al Gobierno en dos oportunidades y retener las prerrogativas que adquirieron durante la lejana Dictadura de Francisco Franco.  


Que Mariano sea mentiroso, cara dura y que haya apoyado por escrito a un ladrón confeso y en la cárcel, poco importa a sus votantes. Que los populares hayan hundido a los trabajadores en la peor ruina de la Historia a pesar de su promesa electoral de crear más de 3 millones de empleos en el primer año de gobierno, tampoco importa. Que hayan robado a TODOS los españoles para regalarle miles de millones de euros a sus amigos banqueros, solo constituye un chiste para sus seguidores.


A los votantes de la derecha no les disgusta que Aznar haya instituido la corrupción sistemática en el PP, com,o sería la distribución mensual de sobres con dinero negro proveniente de extorsiones. Tampoco pasa de ser un detalle sin importancia que Aznar le hubiese regalado Caja Madrid a un amigote para desfondarla y estafar a media España, ni que Rato haya continuado esa labor y magnificado la estafa cuando el Banco recibió miles de millones en rescate. 



Hoy podemos afirmar que las tarjetas de gastos ilimitados regaladas a más de 80 enchufados de Bankia tampoco importan a sus votantes. Podríamos pensar que haber dejado desamparados y en la calle a millones de trabajadores mientras Mariano Rajoy regalaba 45 MIL millones a sus amigos banqueros (1.000 € por cada español), traería descontento en sus filas, pero nos equivocaríamos de medio a medio, porque a sus votantes, oír que rescatan bancos con dinero del país equivale a saber que se lo están regalando a ellos. Para confirmarlo Rajoy ya ha anunciado que esos 45 MIL millones nunca serán devueltos al tesoro nacional porque los bancos rescatados siguen "quebrados".


Para comprender la poquísima importancia política de esta traición permanente, no debemos analizar la supuesta filosofía del Partido Popular sino las características morales de sus votantes, de esa gente que sale a la calle luciendo brazaletes de oro para defender los robos de su Partido y aplaudir a Cospedal, Blesa, Aguirre, Fabra, González-Pons y Floriano, como antes aplaudían a Luis Bárcenas y Jaume Matas. Se trata de la misma chusma que sale a la calle portando banderas de Franco y Falange, detritos humanos que viven con el fruto de sus robos y se enorgullecen de los símbolos nazis, los descendientes directos de asesinos franquistas que hoy siguen condecorando cual si fuesen héroes, a viejos criminales de la Dictadura. 


Son pervertidos que siguen organizando ferias por los lados de Madrid, para enaltecer los símbolos y matanzas del Tercer Reich y a Hitler, el carnicero del Siglo XX que ayudó a Franco a destruir la República. Son aquellos que, ya terminada la guerra, siguieron fusilando a cientos de miles de españoles y robando a sus familias hasta 1975.
Esas gentes del PP tienen sobrados motivos e intereses para actuar contra los pueblos de España. Sus antepasados cercanos, asesinos de corazón o por motivos económicos, se forraron robando propiedades a los republicanos muertos, a los exiliados y a los vencidos, apropiándose de sus casas, fábricas y bienes materiales hasta convertirse en los nuevos potentados de España. 

Gracias a sus padres, abuelos y al franquismo, buena parte de esos votantes incondicionales del PP tienen la vida resuelta para siempre. Así pues  ¿Qué pueden importarles los desahucios, los millones de hambrientos desempleados, los miserables que duermen en la calle, la destrucción de la educación y privatización ? Sus recientes preocupaciones, pocas por cierto, obedecieron al aborto de Gallardón, un tema que podría afectar a las hijas de los canallas. También se pusieron nerviosos ante el ébola de Mato, por miedo de que la enfermedad pudiera atravesar sus abrigos de piel. Los demás asuntos nacionales son temas despreciables que no pueden alcanzarles en sus villas, castillos y cotos de caza. Saben que el PP gobierna para ellos, de manera que haga lo que haga el PP, está bien hecho, aunque para controlar al populacho cabreado tengan que hacer uso libre de las armas y el terror, al estilo de Fernández Díaz. 


Lo que preocupa en estos momentos a la casta dominante y a sus lacayos, es el crecimiento galopante de Podemos. Por boca de Marhuenda, Rojo, Inda, Jiménez Ls, Espada y otras lagartijas del periodismo, podemos ver su desesperación ante la posibilidad de perder el Gobierno y ser sometidos a una auditoría moral y contable. Están aterrados de que alguien ponga orden en España y de que la población disfrute mejores oportunidades de supervivencia. El casi extinto PSOE, viejo defensor del pueblo, se vendió a sus propios ladrones y los de Izquierda Unida han tenido miedo a pelear en las calles como tocaba. Consecuencia: Podemos ha cuajado para ocupar el vacío que los demócratas han dejado en los sueños de la gente común. Nadie se preocupa de las promesas de Podemos, de su filosofía y plan de gobierno. No importa quienes sean sus Dirigentes ni de donde vienen, solamente ilusiona que no son los mismos que han gobernado hasta la fecha.


Hugo Chávez llegó al poder en Venezuela jurando que freiría las cabezas de los dirigentes de aquel bipartidismo bananero. Quizás Iglesias, menos bocazas que su inspirador, podría prometernos que meterá en la cárcel a todos los que han robado, aunque para ello tuviera que construir campos de concentración al estilo del Tercer Reich, una modalidad que, por afinidad ideológica, habría realizado el Partido Popular para retener el poder.


Para desgracia de Venezuela, en 1998 la gran mayoría de su población estaba tan asqueada del bipartidismo criollo como lo están hoy los españoles del PPSOE. Creyendo que no podían existir peores gobiernos que los sufridos a los largo de 40 años de "cleptocracia criolla", los venezolanos se lanzaron al precipicio en brazos del chavismo. Roguemos que en España no suceda lo mismo y que el nuevo Gobierno, además de implantar elementos básicos de justicia social, desarme el entramado de privilegios, cleptomanía, favoritismos, componendas oscuras y desafueros que han hundido al país en la desesperación, ese estilo de gobierno que se ha ganado a pulso el calificativo de 


"CLEPTOCRACIA MADRILEÑA".