domingo, 16 de febrero de 2014

¡SOLO QUEREMOS VOTAR!





!SOLO QUEREMOS VOTAR! Es el grito que se escucha en cada pueblo y en cada esquina de Cataluña, mientras las voces oficiales del Estado Español difunden infamias sobre una supuesta división social que ha tomado cuerpo en nuestra tierra. Solamente a una mentalidad totalitaria podría ocurrírsele tamaña estupidez, que el ejercicio de la democracia, el acto de votar, sea el culpable de una división social.

Las imagenes más fidedignas del Régimen de España son la hija del Rey, imputada por aprovechamiento de dineros provenientes de estafas y lavado de dinero y el Ministro de Interior, Jorge Fernández-Díaz, un aspirante a dictador que ha fabricado decretos para encarcelar y castigar a todo español que manifieste su inconformidad con el Régimen. Es el mismo personaje que ha justificado el asesinato por ahogamiento de los hasta ahora 15 centroafricanos que atravesaron el Sahara en busca de libertad y al final, mientras nadaban exhaustos, por llegar a la playa de Ceuta, fueron agredidos con bolas de goma y gases lacrimógenos disparados desde tierra. Frente a ese Estado criminal, que también conculca las libertades en los Países Catalanes, respondemos con una sola frase, democrática, pacífica y civilizada: ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!

Para contrarrestar la Ley Gallardón, que pretenden imponer desde Madrid para someter las mujeres a los mandatos de la Iglesia Católica totalitaria y castrar sus garantías a la propiedad de su cuerpo y el derecho a la maternidad voluntaria, los catalanes respondemos ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!

Madrid ha profundizado el vacío social entre señores y siervos mediante un malabarismo anti histórico que dificulta y encarece el acceso a la justicia. La ley aleja geográficamente a la población de sus jueces, eleva y multiplica las tasas judiciales, enreda los procesos… Ante tales desmanes legales los catalanes respondemos ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!

Frente a los ataques incesantes a nuestra lengua natural y nuestra cultura mediterránea, a nuestro folklore y nuestra herencia artística y ante el empeño por esconder nuestros éxitos olímpicos y calidad deportiva, los catalanes únicamente respondemos 
¡SOLO QUEREMOS VOTAR!



La corrupción oficial en España es apabullante e inconmensurable, tan repetitiva e impune, que ya sea ha convertido en motivo de escándalo en el exterior. Banqueros, políticos y contratistas del Estado, roban, estafan y se enriquecen descaradamente sin que la justicia se atreva a intervenir, seguramente porque aquellos magistrados que han dictado resoluciones contra los ladrones, han sido enjuiciados y echados del Poder Judicial. Ante tanta corrupción los catalanes solamente repetimos que ¡SOLO QUEREMOS VOTAR! 

El expolio centenario practicado por España sobre el trabajo y esfuerzo productivo de Cataluña es reconocido por el mundo. A pesar de ello, los catalanes hemos seguido produciendo la riqueza que sostiene España y a una casta real y cortesana conformada por corruptos hereditarios insaciables. A esta situación respondemos ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!


Nuestro empeño por ejercer la democracia ha sido rebatido con múltiples argumentos totalitarios a cual más absurdo, entre los destaca aquel que advierte de la supuesta división social en Cataluña. No es de extrañar que el portaestandarte de esta infamia sea el inefable Ministro Fernández-Díaz, quien llegó al colmo en Enero, anunciando que los catalanes no habían podido celebrar las Navidades porque estábamos enfrentados en dos bandos: independentistas y españoles. 
Naturalmente este prohombre de la infamia ha sido incapaz de explicar por qué ha habido tantas manifestaciones multitudinarias en Barcelona sin incidentes de ningún género y calla cuando le preguntan por qué los españoles celebran en la Plaza de Cataluña su festividad nacional del 12 de Octubre en un ambiente de paz absoluta. Las únicas escenas barriobajeras ocasionales de esas fechas son las protagonizadas por las hordas falangistas que viajan desde Madrid a Barcelona portando banderas con swásticas para provocarnos. Después regresan frustrados por la indiferencia catalana que repite a su paso ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!

No nos cansaremos de repetir que el millón y medio de españoles que echaron raíces en Cataluña a lo largo del Siglo XX son la prueba del espíritu de acogida catalán. Muchos de ellos se han integrado de tal manera a Cataluña, que junto a sus hijos repiten incesantemente ¡SOLO QUEREMOS VOTAR! 

Los antepasados del Ministro de Interior, el señor Fulanito Fernández y doña Nosequé Díaz, también emigraron a Cataluña en busca de un futuro mejor. Fueron parte de los pocos que nunca se integraron a la cultura que les dio cobijo, una excepción natural, aquellos que pretendieron cambiar las raíces de la tierra que les dio trabajo y mató su hambre. Prefirieron el absolutismo salvaje que asesinó la democracia. Su hijo, como ellos, es el perro que muerde la mano que le da de comer. Aún así, le recibimos cuando se acerca por estos lados y le susurramos afablemente ¡SOLO QUEREMOS VOTAR!



En pleno Siglo XXI, el mundo observa atónito a Epaña, un reino que niega la democracia, reduce sus ciudadanos al papel de siervos, pretende esclavizar las mujeres al dictado de la fe católica, se burla de la justicia, arrasa la cultura y está dirigido por el mayor club de  corruptos hereditarios de Occidente. Frente a este monstruo medieval, la pequeña Cataluña sale a las calles de sus pueblos y ciudades cada día de La Diada, su Aniversario Nacional, inundando caminos, valles y montañas, siempre sonriendo, enarbolando su bandera estel-lada y gritando 


¡SOLO QUEREMOS VOTAR!



sábado, 15 de febrero de 2014

MENTIRAS DE SANGRE AZUL


Con su famoso mensaje navideño de 2012, “Todos somos iguales ante la ley”, además de mentir, usted se burló de mí. Quizás sea por ello que hoy desprecio la Casa Real y esa España que bajo el dominio Borbón ha sido el reino más corrupto de Europa.

Hace poco más de dos años, cuando su yerno y la Infanta Cristina de Borbón y Grecia se convirtieron en figuras estelares de los programas del hampa y la corrupción en TV, usted tuvo el descaro de afirmar que la justicia cumpliría con su obligación y pidió a España que confiase en el principio de la justicia universal. Ese día usted faltó a la verdad cuando dijo “Todos somos iguales ante la ley” porque ya había advertido a quienes compete que su hija era intocable; no debía ser moletada, ni siquiera llamada para pedir información sobre sus andanzas. Los eventos posteriores así lo demostraron.

Creer en la integridad de la Casa Real había sido mi sostén para seguir amando a España, para creer en la posibilidad de la regeneración moralizadora de su Gobierno, de sus legisladores y administradores, de su aparato de justicia. Usted había sido la garantía de mi esperanza de relaciones reivindicativas entre el mundo empresarial y laboral, del respeto al ingenio social, a la creatividad y la superación… Pero el día que usted, Juan Carlos I de Borbón, se burló de mi buena fe, terminó de enterrar mi relación devaluada con España, el sentido de pertenencia de millones de españoles que la clase dominante ha estado destruyendo sistemáticamente. Pero fue usted el que enterró lo que pudiera quedar de mi españolidad y ningún estamento oficial podrá revivirlo en el futuro.


Los acontecimientos a través de estos dos años se han encargado de demostrar la clase de persona que es usted. En estos momentos no sé si sus conceptos morales obedecen a la prolongada relación con el mundo político español o si éste ha tomado ejemplo del Jefe del Estado. Quizás se trate de una simbiosis natural a la cual cada parte aporta lo peor de sí.

El juicio a su hija predilecta (costoso teatrillo burlesco) tuvo lugar tras salvar tantas vallas, que por momentos parecía un imposible. La Fiscalía del Estado, empeñada en evitar el proceso a cualquier costo, llegó al extremo de desvirtuar las normativas de la Hacienda Pública, despidió empleados para modificar informes y amenazó a la prensa. El Juez Castro, inesperadamente reticente a doblar el espinazo, fue enfrentado, inclusive descalificado moralmente por el Fiscal, quien asombrí al país transformándose en el abogado defensor de la Infanta. 

Los secuaces del Estado en los medios de prensa llegaron al extremo de perseguir al Juez Castro y tomarle fotografías en la calle para ilustrar artículos que rozaban la infamia. Ha sido tal la presión pública que finalmente se permitió que la Infanta se sentase en el banquillo, pero a condición de que no se filmara la declaración. A pesar de todo,la historia de horror procesal tuvo un final inesperado gracias a un salvador anónimo, un cineasta aficionado que filmó en secreto las escenas vergonzosas de la hija del Rey interpretando el papel de retrasada mental . 


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De no haber sido por ese “traidor”, algunos nos habríamos tragado el parte oficial preparado por la Fiscalía, un papel elaborado durante la cena de esa noche en La Zarzuela. Tras tantas molestias y preparativos, hoy sabemos que todo ha sido un montaje burdo y sucio, una madeja de complicidades que deja al Poder Judicial, la Fiscalía y la Casa Real en un charco de descrédito que les pertenece por derecho propio.



El país sabe que la Infanta será declarada “inocente”, aunque deberá devolver 600.000 € por el uso que hiciera de dineros provenientes del delito. Por menos de la centésima parte cualquier español de a pié sería condenado sin remedio. Hoy sabemos que la mujer de Torres tampoco será enjuiciada, pues una empleada no podría ser más culpable que la dueña del negocio y sabemos también que los 600.000 € jamás entrarán a las arcas del Estado. 

Indudablemente usted y la Corona como Institución, han sufrido un descalabro irreparable. Su hijo, si llega a Rey de España, lo hará cargando una losa de corrupción a la espalda. Nunca dejará de ser cuñado de un estafador y hermano de una corrupta. Tapoco dejará de ser el hijo de un torcedor de la justicia y poseedor de otras características morales poco edificantes.

VAYA HERENCIA


sábado, 8 de febrero de 2014

EL AMOR DE LA INFANTA POR LAS AVES

Mi interés por este tema se deriva de la nefasta relación que Cataluña se ve obligada a mantener con la Casa Real de España, una familia francesa que desde su invasión de España, ha dedicado sus mejores esfuerzos a someter por la fuerza a Cataluña, castigándola de vez en cuando con una que otra invasión punitiva y algunos bombardeos de ratificación.

Desde luego, la sangre Borbónica aflora en sus portadores con signos evidentes de corruptelas tradicionales. Sus uniformes militares y gorras de plato ayudan a disfrazar los instintos, si bien el oscurantismo de sus finanzas y la afición por matar animales indefensos en las llanuras de Africa les han subyugado. Otras de sus aficiones han sido los deportes de elite, especialmente el velerismo. Quizás sea esta afinidad la que llevó a una de las infantas, Su Alteza Real Doña Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad Borbón y Grecia, a buscar el amor en brazos de un deportista, el conocido Iñaki Urdangarín, más famoso por sus dedos largos que por sus éxitos en la cancha.



La Infanta de marras inició la actividad política a los 19 años, Presidiendo la Cámara del Senado en el Día de Iberoamércia y bautizando una corbeta de la Marina que lleva su nombre. A los 24 se licenció en Ciencias Políticas por la Uni. Complutense de Madrid (1989) y un año después obtuvo el Master en Relaciones Internacionales de la Uni. de Nueva York. A partir de entonces incrementó sus actividades internacionales representando a la Corona en cientos de actividades políticas y deportivas, desde el aniversario de la Independencia de Quait hasta la Competencia Internacional de Vela de Barcelona, pasando por Chile, Bruselas, Londres, París y cuantas capitales pueda imaginar el lector, donde era recibida con honores y condecorada para placer de sus padres.

La Infanta formó pareja con un deportista, constituyendo la familia Borbón-Urdangarín de la que han surgido 4 vástagos. La vida de lujos que el nuevo yerno real disfrutaba no fue suficiente para satisfacer su ego. Las asignaciones del matrimonio, 80 € mil anuales, eran redondeadas con posiciones honorarias bien retribuidas en Telefónica, La Caixa y otras instituciones deseosas de que sus nombres fuesen mencionados en las cenas de la Familia Real. Así pues, la pareja decidió dedicarse al tráfico de influencias y hornear contratos fantasmas cuyos beneficios eran lavados sin complejos.  Así obtuvieron un estimado de 16 € millones con los que satisfacían sus necesidades sobredimensionadas y placeres exóticos. Estafaron a varios Gobiernos locales en colaboración con los políticos de turno, crearon empresas fantasmas y manejaron el dinero mal habido como hacen los tahúres de las finanzas. Naturalmente la vida delictiva siempre encuentra un final y hoy la pareja vive pendiente de varios procesos penales en su contra y escondiéndose de la prensa e Suiza.

Este sábado 8 de Febrero de 2014, la Infanta Cristina de Borbón y Grecia se enfrenta al primer interrogatorio judicial. Ha sido imputada por el Tribunal de Palma de Mallorca, ciudad donde la pareja cometió más de una estafa al Gobierno local y cuyo producto fue escondido al Fisco y centrifugado entre sus empresas de maletín. A pesar de ello, el Gobierno de España se ha empeñado en hacer el ridículo defendiedo la inocencia de la Infanta e interfiriendo descaradamente en las investigaciones y el juicio, llegando al extremo de fabricar informes y cambiar documetos fiscales. 

En los inicios de su carrera delictiva, la pareja ya había sido apoyada por la Casa Real, que designó a dos de sus administradores para asesorala en temas legales y fiscales. Si esa ayuda pretendía saltarse las reglar del juego está bajo investigación en esta etapa. Naturalmente, el Rey ha tenido que seguir jugando sucio para salvar a su hija de las consecuencias y en ello no ha parado en escrúpulos, como se ha evidenciado a lo largo del proceso:
  • El Juez Castro ha sido constantemente amenazado para que no imputase a la Infanta y para que retrasase el proceso contra los otros imputados, entre ellos   el socio intelectual de Urdangarín, Torres y su mujer.
  • La Fiscalía del Estado, en la persona de Torres Dulce, ha interferido descaradamente en el proceso, hasta el colmo de que Horráx, el Fiscal de Palma, haya actuado y siga haciéndolo como “decidido defensor” de la Infanta. Por su parte el Presidente Mariano Rajoy y varios de sus Ministros, sin esperar la sentencia del Tribunal, ya han advertido que la Infanta ES INOCENTE.
Como parte de la campaña de defensa a la Infanta, se han destinado 300 policías para protegerla durante su declaración y estancia de algunas horas en Palma de Mallorca. También han modificado el camino acostumbrado de acceso a la sede de tribunales y han “prohibido” la filmación acostumbrada de las declaraciones. Solamente permitirán grabar en la Sala las interpelaciones, seguramente porque modificar las declaraciones borrando y sustituyendo sonidos es cosa de aprendices.

La irrisoria estrategia de la Defensa de Su Alteza Real se base en 4 hechos supuestamente obvios: 
  • Ella está enamorada de su marido y por eso cumplió a ciegas lo que le mandaba.
  • La Infanta no sabía lo que firmaba cuando firmaba, ni participaba en la dirección de Aizoon, Noos y otras empresas fantasmas de las que es socia al 50%.
  • La pobre mujer no posee conocimientos de temas legales y fiscales.
  • La Infanta desconocía la procedencia de los cientos de miles de € gastados por ella en muebles, joyas, obras de arte, viajes y otras menudencias.
Desde luego la Defensa no dirá que Su Alteza Real sea idiota de nacimiento ni que las dos carreras universitarias deberían haberle otorgado algún grado de raciocinio entre el bien y el mal. En realidad, la defensa tampoco necesita ser muy convincente de cara al País porque el público español, según criterios del Poder Político, es crédulo con nivel de estupidez. Por lo que al Juez se refiere, ha sido lo suficientemente advertido de que su carrera está en juego y que deberá montar el teatro a gusto de la Casa Real, librando de sospechas a la Infanta y reparando los daños hasta lamer la suela de sus zapatos si ella lo exigiera.


Si bien la opinión pública nacional ya ha sido informada de que Su Alteza Real es inocente en grado de pureza máxima, deberá ser convencida de que la Infanta continúa siendo virgen. A ello contribuirá con diversos matices la prensa madrileña, pagada y controlada con bridas cortas por el Ejecuivo.
La prensa extranjera seguramene opinará diferente. Ante tantos abusos e insultos a la justicia y limitación a la libre circulación, diarios como The Times, Washington Post y France Press y canales como CNN y BBC, habituados a trabajar bajo normas democráticas, no tragarán las medidas de seguridad inusitadas, las presiones descaradas y absurdas de la Fiscalía, ni comprenderán que una mujer con Master en Relaciones Internacionales de N.Y.U. y Asesora en Ginebra de La Caixa para relaciones con la ONU, sea una tonta del bote.


Por mi parte, lo único que en verdad estoy dispuesto a aceptar es el amor irrefrenable de la Infanta por las aves, hasta el punto que haya cambiado su corona por una polla.

domingo, 2 de febrero de 2014

YO NO PODRIA SER ESPAÑOL

Independientemente de mi herencia genética, 50% tarraconense y 50% aragonesa, he comprendido que no soy ni podría ser español. Son tantas las diferencias filosóficas y morales entre españoles y catalanes, que evidentemente pertenecemos a géneros distintos. Para mejor comprensión, me explicaré por sectores:

POLITICA:

Los españoles han sido históricamente monárquicos y continúan siéndolo, subordinados a una familia real que les fue impuesta trescientos años atrás por Luis XIV de Borbón, Rey de Francia. Es tal la sumisión a la Casa Real, que los españoles ni siquiera critican sus vicios y desmanes. Hasta el hospedaje y

custodia de una amante extranjera con cargos a la Hacienda Pública se considera cual otra “travesura” de Su Majestad. Igual que las estafas millonarias de su yerno e hija son comentadas por la prensa oficialista como una equivocación de enamorados. Esta característica explicaría por qué tantos españoles siguen añorando los años de la Dictadura de Francisco Franco, el mejor ejemplo de nepotismo extremo y estafas al por mayor.



Los catalanes en cambio hemos sido históricamente demócratas. A diferencia de los bárbaros que dominaban Iberia a comienzos del milenio pasado, en Barcelona nos gobernábamos con el “Consell de Cent”, una Cámara Legislativa constituida por elección directa e integrada por los representantes de los gremios  (carpinteros, herreros, estibadores, joyeros, etc.) junto a representantes de la nobleza y el clero. Que nobles, frailes y trabajadores pudieran colaborar en las leyes y gobernabilidad de la Ciudad, era para ese entonces una imposibilidad filosófica, pero fueron precisamente esos conceptos demócratas los que permitieron a Cataluña extender su influencia y mercados en el Mediterráneo. 

SOCIAL:

Desde el Siglo X Barcelona fue una urbe de ciudadanos que constituían el único enclave político liberado del feudalismo, incluso del feudalismo catalán que le envolvía, pero en el que a su vez influía minimizando la presión sobre los siervos. La condición de ciudadano se adquiría en Barcelona a través del trabajo y de los gremios, que cuidaban de que cada organización estuviera colegiada por gente capacitada y honesta.

España en cambio es un país de siervos, gente obediente a sus amos, de quienes aceptan lo que quieran darles. Es evidente que esta condición empieza a mostrar algunos síntomas de cambio, ante los cuales el Estado actúa con represión y violencia, incapaz de comprender que el populacho también tiene necesidades y derechos. Es natural que los catalanes no queramos seguir formando parte de esa país llamado España.
 
MORAL:

Es evidente que en España los órganos judiciales han funcionado para proteger las prerrogativas de los poderosos. Sigue siendo así, como lo evidencian las muchas actuaciones de la Fiscalía del Estado para proteger los intereses del Poder Civil y Monárquico.
Así mismo la misma Fiscalía tiene el deber de aplastar cualquier voz discordante que pudiera surgir desde abajo. Es tan evidente esta función clasista, que a cualquier juez que se le haya ocurrido desafiar sus obligaciones le han defenestrado y juzgado a velocidad inusiada. Ejemplos escandalosos en la “justicia” de España los podemos encontrar en los jueces Garzón y Silva, en los casos Caso Gürtel y Caja Madrid, en Blesa y Bárcenas y en los enfrentamientos legales al más alto nivel para decidir si una sinvergüenza debería caminar hasta el Tribunal de Palma o ser llevada en coche oficial hasta la puerta. Es la misma inmoralidad que permite a personajes oscuros, promotores y beneficiarios de extorsiones a constructoras (las llaman donaciones) ocupar la Presidencia del Pais.

En contraste con ese panorama vergonzante, la Asamblea Nacional Catalana, organización civil que está moviendo los hilos de la independencia, ya trabaja en un proyecto de Constitución que asegurará de la función judicial una labor moralista de la sociedad, en la que gobernantes, representantes y ciudadanos tengan realmente las mismas responsabilidades ante la ley. Deberá ser una justicia justa y rápida, moralista y sin resquicios por donde pudieran escapar los sinvergüenzas. El ejercicio de la abogacía será una labor digna, profesional y confiable en la que la justicia, respetando los derechos e inocencia previa de enjuiciados, tenga presente los derechos y perjuicios de las víctimas.  


HISTORIA:

Sobre este tema se han dicho tantas verdades a medias y tal cúmulo de mentiras ofensivas, que no vale la pena ahondar, aunque sería bueno recordar que la Historia la redactan escritores profesionales por encargo e intereses de los vencedores. Si la Guerra Carlista la hubiera ganado el candidato de Cataluña, hasta temas como la Reconquista y el descubrimiento de Amércia serían distintos. El recuento de los sucesos de este siglo lo leerán nuestros nietos según lo que suceda durante estos años en Madrid y Barcelona. Serán dos historias disintas, tanto que en una como en otra ciudad. El mismo personaje podría ser un héroe virtuoso vestido de blanco impoluto en una y un canalla cobarde y manchado de sangre en la otra.

ESPECTACULOS PUBLICOS:

Quizás sea éste el tema que más evidencia nuestras diferencias. Mientras España declara el toreo como su fiesta nacional y subvenciona el espectáculo de martirizar toros hasta la muerte, los catalanes tradicionales encasillamos esa actividad en los barbarismos que la humanidad debería prohibir como la hemos prohibido en Cataluña.
En tanto que la actividad cultural dominante en España es de origen o influencia marcadamente andaluza, la catalana es mediterránea, con folklore diverso y masivo en sus campos y ciudades, cuyo máximo ejemplo son los “castellers” una actividad sociodeportiva en la que grupos de hombres, mujeres y niños compiten para enfrentar el reto de levantar torres humanas de hasta 9 pisos.

ARTE:

Hombro a hombro con Miro, Dalí, Casals y miríadas de artistas catalanes, la arquitectura catalana ha creado escuela. Es única, conocida como el Modernismo Catalán y sin relación con España. Nuestro urbanismo asombra al mundo por razones de armonía entre hombre y naturaleza, así como sus conceptos de convivencia entre transporte mecánico, viandantes y ciclistas. 

Tan grandes son nuestras diferencias culturales con España, que el turismo que va a Madrid lo hace por la comida y la bebida, excelentes por ciertio, aunque el Paseo del Prado está en decadencia de visitantes. En cambio buena parte del turismo en Cataluña, el mayor de España, es de tipo cultural, profesionales y universitarios que vienen desde el otro lado del mundo del mundo para estudiar nuestros conceptos de urbanismo. Se trata de éxitos urbanísticos concebidos en la primera mitad del Siglo XIX, cuando media Europa y España luchaban para librarse del cólera y debatían sobre cómo resolver el problema de la basura y la disposición de desechos biológicos.

TRABAJO:

Es comprensible que para aquellos cuya vida se compone de una mujer que trabaja y un bar donde tirar el dinero en  borracheras, los catalanes seamos trabajadores y avaros. La realidad es que de no ser por el Gobierno de España, en Cataluña no habría gente parada y nos mantendríamos fieles al principio de trabajar y crear riqueza. En contraste con el peninsular típico, a los catalanes nos da vergüenza recibir un subsidio por estar en el paro. Es que en Cataluña siempre ha sido motivo de murmuración que mengano o perencejo no trabajen. 

No podríamos decir lo mismo de los señoritos españoles que sueñan con recibir subsidios para juntarlos con el sueldo de su mujer para disfrutar otra juerga. El ejemplo de Andalucía y los presupuestos de formación laboral gastados en cenas, borracheras, carteras y robos comunes, es ejemplo del concepto que unos y otros tenemos del término "trabajo".

CONCLUSIÓN:

A pesar de la insistencia de los diversos Gobiernos de España, los catalanes nos negamos a ser “españolizados”, como amenazó el tal Wert en la Cámara de Diputados y como pretende hacerlo en Baleares y Valencia. Yo, igual que la mayoría de los catalanes, nos negamos rotundamente a olvidar nuestra cultura y nuestros principios para convertirnos en vagos y maleantes como la chusma que gobierna España, aquellos que, identificados con la izquierda o con la derecha, han dado y siguen dando ejemplo de incapacidad moral, prepotencia intelectual e impunidad. Personalmente aspiro a seguir siendo un ciudadano, no un siervo, quiero ganarme el pan con el sudor del trabajo, no un mantenido del Estado, insisto en vivir dentro de la Ley y confiar en una justicia justa y aspiro a que mis descendientes puedan mirar al futuro con ilusión y cumplir sus sueños. En pocas palabras,

NI SIQUIERA QUERIENDOLO

PODRÍA SER ESPAÑOL


sábado, 1 de febrero de 2014

OTRO AMOR QUE MURIO ¡TANTOS HAN MUERTO!

Todavía recuerdo aquellos tiempos cuando amaba España y pensaba en ella como si fuese mi patria. Eran los años de mi vida en América y de frecuentar los tablaos después del trabajo, y darle a las palmas mientras bailaores y cantaores de tercera hacían las delicias de los asistentes y arrancaban el ¡Ole España! de gargantas criollas y españolas por igual. El vino era de segunda, cargado porque el Trópico lo pica y  duraría poco con menos de 16 grados. Igual sucedía con el jamón y el manchego, ambos pasados de sal pero llegados de la Madre Patria, lo que les confería un grado de calidad emocional insuperable.

A diferencia del folklore andaluz, la fiesta de los toros nunca me gustó, me parecía y sigue considerando una barbaridad contra Natura. Torturar a un animal como hacen en las plazas, para satisfacerse con los borbotones de sangre que surgen de su garganta, no va acorde con mis principios morales. 

Pero dejemos de lado las preferencias culturales y retomemos el hilo de mi amor a España. Duró hasta que volví a la "Patria" y descubrí que de España yo solo llevaba el pasaporte. Todo lo demás era falso. Pertenezco a un paisaje despreciado por la Capital y otras tierras del Reino. Todo lo que me rodea, Cataluña, según se ufanaban en afirmar hasta hace poco los portavoces de España, es indigno de llamarse español y hasta mi idioma materno es repudiado, motivo de escarnio y proyectos de eliminación de parte oficial. Y he aquí que mi amor por España empezó a mermar y me hube de conformar con redimensionar mis afectos mediante una relación de dependencia a medio camino. Con ese amor a medias voté entusiasmado por el Estatut, pensando que dividiría mis afectos entre dos amores, pero España prefirió mantenerme como siervo antes que hijo amante.

Mi amor por España lo enterré boca abajo hace poco más de tres años, el mismo día que el Tribunal Constitucional enterró el Estatut. Desde entonces mis sentimientos han evolucionado a marchas forzadas, al paso que España ha ido imprimiendo al alejamiento con Cataluña, al ritmo de sus mentiras e insultos desmedidos desde sus órganos de difusión. Hasta mi afición por el cante jondo, el zapateo y la manzanilla han desaparecido cual recuerdos de una tierra donde los catalanes somos despreciados y calificados de avaros, aunque contribuyamos a la alimentación, educación y salud de buena parte de España. 

Mi viejo y lejano amor cambió gradualmente a desilusión y luego a una especie de odio "light", pero éste duró poco. Se transformó en lástima por los españoles y desprecio hacia su país. Lástima porque soportan callados un Estado opresor que les mantiene en  condiciones de inutilidad, desprecio porque ese Estado está secuestrado por ladrones y estafadores de oficio que lo emplean para seguirse enriqueciendo sin miramientos ni consecuencias. 

Siento lástima por los españoles desnudos de leyes que garanticen sus vidas y sus bienes  y desprecio a la justicia española, una opereta ridícula y descarada que solamente defiende los intereses de sus amos. Sentí lástima por los  soldados que volviendo del Medio Oriente fueron víctimas mortales de la codicia de sus superiores y siento desprecio, incluso asco, hacia los más altos estamentos del Estado, empezando por la Familia Real y el Presidente, que exhiben su impudicia sin recato, convencidos de que los españoles son imbéciles. 

Del hijo amante a España que una vez fui en la distancia, me he transformado en el enemigo perfecto , aquel que no la traicionaría por dinero sino por rencor y desprecio. Y como yo, puedo contar cientos entre la gente de mi barrio y millones entre los que salimos a la calle cada año para ferstejar La Diada. 

Seamos sinceros, la ruptura entre Cataluña y España ya ha tenido lugar. España se niega a reconocerlo para poder seguir chupando de la teta, pero sabe que su tiempo se acabó y que solo queda firmar el Acta Divorcio. 

miércoles, 29 de enero de 2014

GLORIOSA ASAMBLE INUTIL DEL PP

Este viernes 24 de Enero el Partido Popular escenificó durante dos días su convención en Cataluña. Cien o más fichas del partido de Gobierno vinieron a Barcelona para integrar un acto politico que debió ser proselitista y de acercamiento a la sociedad catalana, especialmente los independentistas, para convencerles de las virtudes de España y de los beneficios que prodiga a quienes estamos bajo su sombra benevolente. Veamos los acontecimientos:

LUGAR DE REUNIÓN
La Asamblea tuvo lugar en el Palacio de Congresos, a puerta cerrada y con acceso limitado a invitados, muy pocos por cierto, entre los cuales no se contaba la prensa. Los periodistas acreditados asisitieron al acto en un salón distante, donde pudieron contemplar en pantallas de TV (periodismo plasma) las intervenciones de  los oradores. Nada de ruedas de prensa, nada de cercanía, roces ni preguntas. Tampoco se vieron dirigentes populares por las calles, ni siquiera en las adyacencias, buscando el contacto con el vulgo. Los populares se cerraron a cal y canto, hablaron entre ellos, se abrazaron entre ellos, se aplaudieron ellos y al final se fueron en grupo y corriendo antes del anochecer del sábado, temerosos de que las hordas catalanas les dieran cacería.  

PROTAGONISMOS
La Asamblea estuvo prestigiada por el Presidente Mariano Rajoy, que compartió protagonismo con Mª Dolores de Cospedal, Segretaria General Nacional y con Alicia Sánchez Camacho, Secretaria General de Cataluña, afanada saltando de abrazo en abrazo y tratando de aparecer en todas las tomas de cámara. También destacó la presencia del Ministro Montoro, vuya promesa de mostrar las cifras comparadas del financiamiento aitonómico a Cataluña había despertado expectación.


CONTENIDO PROGRAMATICO
Solamente cinco intervenciones de los asambleistas podrían ser consideradas de interés para los catalanes:

Mariano Rajoy:
Advirtió que no debemos esperar por su parte reunión alguna con Artur Mas ni acercamientos con Cataluña. No habrá referendo, ni toma de opinión, ni votaciones ni nada. "Miemtras yo sea Presidente - dijo enfático - España se mantendrá unida y de los españoles".

Mª Dolores de Cospedal:
Se lució con un discurso del que solamente recuerdo quejarse asegurando que "...los catalanes pretenden llevar este asunto a machetazos". No aclaró con precisión si se trataba de cortar caña, podar cerezos o quitar cabezas.

Alicia Sánchez Camacho:
Siguiendo su ya conocida oratoria callejera, esta mujer (no señora), afirmó con rotundidad que el ambiente en Cataluña es similar al del País Vasco en tiempos de ETA. 

Jorge Fernández Díaz:
En su condición de Ministro de Interior, insisitió en su tesis: el independentismo tiene divididas a las familias catalanas. Sus miembros no se hablan, padres e hijos se odian, la Navidad no ha podido celebrarse y las fiestas de Año Nuevo fueron suspendidas para evitar males mayores. Todos comprendimos que el pobre señor se refería a su propia familia porque los demás catalanes celebramos estas fiestas con esplendor inusitado y esperanzados de un futuro mejor.

Cristobal Montoro:
Contrariamente a lo esperado, el Ministro no enseñó las cifras del financiamiento a Cataluña. Explicó en un aparte que esas cifras podrían constituir motivos de encabronamiento en los secesionistas.

CONCLUSION
Aparte de los abrazos y felicitaciones mutuas por los éxitos logrados con el Gobierno del Partido Popular, la Asamblea de Cataluña únicamente ha logrado incrementar el rechazo al Partido Popular como organización y a España como país. Nada que ver con los españoles, a quienes seguiremos considerando amigos y sufridos súbditos de una clase domimnamnte sin respeto por los derechos humanos. 
No se trató el tema de los sobres de Bárcenas, temporalmente interrumpidos por la falta de presencia del nombrado y la escasez de contratos. No se comentó el problema del desempleo y tampoco se habló de la Ley del Aborto, la Ley WERT, la privatización frustrada de los hospitales de Madrid ni de la situación incendiaria en Ucrania, un alzamiento popular que debería inducir a la revisión de los planes de seguridad civil de Fernández Díaz.
En pocas palabras, los asambleistas llegaron a la conclusión de que España es un país de éxitos, recibido por el PP en estado de misería extrema dos años atrás y llevado a la cabeza del Mundo Occidental por el Gobierno Popular.