viernes, 23 de enero de 2015

ISLAMIZACION GALOPANTE DE EUROPA

He creído oportuno destinar esta columna del blog a la difusión del discurso "Conferencia para Enfrentar la Jihad", presentado en el Hotel Four Seasons de N.Y. por un miembro del Parlamento de Holanda, GEERT WILDERS, como introducción de la Alianza Patriótica a la sociedad norteamericana.

A causa de su posición política, Wilders es acusado por sus opositores de xenófobo y anti árabe, aunque sus palabras muestren una realidad innegable a la que Europa debería prestar más atención. En consecuencia ruego a mis lectores que se tomen unos minutos para leer esta página y que, caso de considerarlo oportuno, lo reenvíen a sus conocidos, porque es tan, pero tan importante, que hasta las vidas de nuestros descendientes podrán ser afectadas sin remedio a menos que prestemos atención al problema que se está viendo venir pero al que NADIE PRESTA ATENCIÓN. 




Estimados amigos:

Dentro de una generación o dos, EEUU habrá de preguntarse:  

 ¿Quien causó la pérdida de Europa? 

Les agradezco mucho el haberme invitado. He venido a EEUU con una misión. No todo anda bien en el Viejo Mundo. Existe un tremendo peligro acechando. Y es muy difícil ser optimista. Es muy posible que ya estemos transitando las últimas etapas de la Islamización de Europa.
Esto ya no es solamente un peligro claro y actual para el futuro de Europa en sí, sino una amenaza a América y a la mera supervivencia de todo el mundo Occidental. Estados Unidos es el último bastión de la civilización Occidental, ahora enfrentando a una Europa islámica.
En primer lugar les describiré la situación en tierras de Europa misma. Y luego, les diré algunas cosas sobre el Islam: 
La Europa que Uds. conocen está cambiando. Probablemente, Uds. ya hayan visto los hitos de ese cambio, porque en algunos barrios de las ciudades que han visitado en calidad de turistas, a pocos pasos del hotel, existe un mundo diferente. Es el mundo de la sociedad paralela que ha creado la migración masiva musulmana.
A través de toda Europa está surgiendo una nueva realidad: barrios enteros de musulmanes donde poquísimos personas nativas residen ni son vistas. Y en el caso de serlo o estarlo, muy posiblemente se arrepientan. Esto se aplica también a la policía.

Es el mundo de las cabezas envueltas en pañuelos, donde las mujeres caminan enfundadas en carpas que deforman sus figuras, empujando cochecitos de bebes y llevando otros niños de la mano. Sus esposos, o si Uds. prefieren "sus amos", caminan por delante a unos tres pasos de distancia. Hay mezquitas en prácticamente cada esquina. Los negocios muestran carteles escritos en letras que NO puedo leer.
En ningún lado de esos barrios podrán ver desarrollo social o actividad económica moderna. Son los ghettos musulmanes controlados por fanáticos religiosos, los barrios musulmanes que están surgiendo en todas las ciudades de Europa como si fuesen hongos. Se trata de bloques de edificios construidos de tal forma que puedan ser territorialmente controlados en grandes porciones de Europa, calle por calle, barrio por barrio, ciudad por ciudad.

A través de toda Europa hay ahora miles de mezquitas. Cuentan con congregaciones mucho más grandes de las que tiene otras iglesias. Y en cada ciudad Europea ya existen planos para la construcción de "súper-mezquitas" que no harán sino convertir en pigmeos a todas las otras iglesias de la región. No cabe duda, el mensaje es: NOSOTROS REINAMOS.


Muchas ciudades europeas ya tienen una cuarta parte de su población que es Musulmana; tomen como ejemplo a Ámsterdam, Marsella y Malmo en Suecia. En la muchas ciudades la mayoría de la población menor de 18 años es Musulmana. Paris está ahora rodeada por un anillo de barrios Musulmanes. El nombre más común que se escucha llamar entre los niños en muchas ciudades es: MOHAMMED (y los actos sangrantes callejeros en los actos religiosos ya son rutinarios - nota del redactor).


 En algunas de las escuelas primarias de Ámsterdam ya no hablan de las granjas agrícolas  porque de hacerlo deberían hacer referencia a los cerdos y eso sería un insulto para los Musulmanes. Hoy por hoy en muchas de las escuelas estatales en Bélgica y Dinamarca solamente sirven alimentos "halal" a sus alumnos.

En la Ámsterdam que alguna vez fue tolerante, ahora los gays son castigador corporalmente de parte de los Musulmanes y las mujeres no Musulmanas han de escuchar que las llamen "puta, puta" en la calle sin posibilidad de responder. En esas ciudades muchas antenas satelitales ya no apuntan hacia las estaciones de TV, sino a las estaciones de los países musulmanes.

En Francia se recomienda a las/los maestras(os) de escuela no emplear textos de autores que pudieran considerarse ofensivos para los Musulmanes, entre ellos a Voltaire y Diderot y lo mismo está sucediendo, cada vez con más fuerza, respecto de Darwin. De la historia del holocausto tampoco se puede hablar porque los Musulmanes se sienten ofendidos.

 En Inglaterra, los tribunales "sharia" han pasado a ser parte oficial del sistema legal Británico. Muchos barrios de Francia son ahora áreas por donde ninguna mujer puede caminar sin cubrirse la cabeza. La semana pasada un hombre casi muere tras haber recibido una feroz golpiza por parte de Musulmanes en Bruselas. Les aseguro que podría seguir relatando historias como estas durante horas y horas. Historias sobre la islamización.
Un total de 54 millones de Musulmanes viven ahora en Europa. La Universidad de San Diego ha calculado recientemente que no menos del 25% de la población Europea será musulmana en los próximos 12 años y Bernard Lewis pronostica que habrá una mayoría musulmana para cuando finalice este siglo.
Estas son únicamente cifras y las cifras no serían una amenaza si los inmigrantes musulmanes mostrasen estar dispuestos a integrarse adecuadamente con la sociedad que los acoge. Pero no dan muestras de desear tal cosa. El Centro de Investigaciones Religiosas informó que la mitad de los Musulmanes Franceses consideran que su lealtad para con el Islam es mucho más importante que su lealtad a Francia. Un tercio de los Franceses musulmanes NI SIQUIERA rechazan los ataques suicidas contra Occidente.

El Centro Británico para la Cohesión Social informó que un tercio de los estudiantes Británicos Musulmanes están a favor de la instauración del califato a nivel mundial. Los musulmanes exigen lo que ellos llaman "respeto" y nosotros les damos nuestro respeto: Tenemos feriados nacionales musulmanes que ya se vienen observando en nuestro propio país, comida halal en las  escuelas, cementerios exclusivos para musulmanes... El Fiscal General en nuestro país (Holanda), de la Democracia Cristiana, está dispuesto a aceptar la sharia en los Países Bajos si se constata que hay una mayoría musulmana. Ya tenemos miembros del Gabinete nacional que poseen pasaportes de Marruecos y Turquía.
Las exigencias Musulmanas están siendo apoyadas por comportamientos ilegales, que van desde delitos menores y violencia indiscriminada, como por ejemplo la que se aplica contra los conductores de ambulancias y de ómnibus, hasta huelgas y protestas menores. En París se han registrados hechos de este tipo en los suburbios de menores ingresos, llamados "banlieus". Personalmente yo me refiero a estos actores, denominándolos "colonizadores", porque eso es lo que son. No vienen para integrarse a nuestra sociedad; vienen para que nuestra sociedad se integre a su Dar-al-Islam. Por lo tanto, solo pueden ser calificados como "colonizadores".

Mucha de esta violencia callejera que les relato, está dirigida casi exclusivamente contra los no-Musulmanes y el objeto es forzar a que mucha gente abandone sus barrios, sus ciudades, sus países. Es más, los Musulmanes están dispuestos a todo como para que nadie los ignore.
Lo segundo que Uds. deben conocer es la importancia que tiene el ejemplo del Profeta Mohammed para sus seguidores.

 Las citas "sagradas" de su comportamiento actúa cual ejemplo para todos los Musulmanes y en modo alguno puede ser criticado. Ahora bien, si Mohammed hubiese sido un hombre de paz, como Ghandi o la Madre Teresa por ejemplo,  su vida podría ser tomada como guía de paz y convivencia, pero es todo lo contrario. La vida de Mohammed inspira violencia y muerte, desprecio al mundo exterior y la oscuridad como finalidad de la vida.
Mohammed fue un jefe guerrero, asesino de masas, pedófilo, que tuvo muchas esposas, algunas niñas núbiles que no llegaban a los 10 años de edad. La tradición islámica nos relata cómo peleaba en las batallas, de qué manera asesinaba a sus enemigos o ejecutaba con un cuchillo a sus prisioneros de guerra. Habría sido Mohammed personalmente el que ejecutó a la tribu Judía de Banu Qurayza. Su mensaje se puede resumir con la sentencia: "si es bueno para el Islam, todo está bien y si es malo para el Islam, todo está mal".
No se dejen engañar con el argumento de que el Islam es una RELIGION. Seguro que tienen un Dios, un después-de y 72 vírgenes. Pero en su esencia el Islamismo es una ideología política, un sistema que fija reglas detalladas, estrictas, retrógradas y violentas para la sociedad y que esclaviza la vida de cada individuo. El Islamismo dicta leyes que dominan todos los aspectos de nuestra existencia. En suma, Islamismo significa SUMISION TOTAL porque no es compatible con la libertad y la democracia. Su meta es la "sharia" de forma exclusiva, un concepto equivalente al comunismo o el nacional-socialismo más retrógrados, esas ideologías totalitarias que tanto sufrimiento han causado a la humanidad.

Cuando Sir Winston Churchill hablaba del Islam, lo calificaba como "la fuerza más retrograda en todo el mundo" y equiparaba el Corán con MEIN KAMPF, el libro guía del Partido Nazi. En general el público ha aceptado de buen grado la historieta de Palestina, sin entender el conflicto de Israel con el mundo árabe. Occidente debería comprender que gracia a ese pequeño país, Israel, situado sobre una defectuosa línea divisoria de la jihad, se ha frustrado el avance territorial del Islam. Israel está enfrentando las líneas de avance de la jihad, igual que sucede en Kashmir, Kosovo, las Filipinas, el Sur de Tailandia, Darfur en Sudan, Líbano y Aceh en Indonesia. Igual que sucedió con Berlín Occidental durante la Guerra Fría, conteniendo a Stalin y sus asesinatos en masa.
De no existir Israel cual comodín para dirigir su odio, el sombrío imperialismo Islámico habría encontrado otros a quien culpar de su condición retrógrada y contra los cuales descargar sus energías y deseos de conquista. Dios no permita que Israel sucumba ate el Islam porque no traería al mundo Occidental ningún consuelo ni paz. Tampoco evitaría que nuestra minorías Musulmanas modificasen su comportamiento agresivo o que aceptasen nuestro valores y convivencia. Muy por el contrario, la caída de Israel impulsaría el fortalecimiento de las fuerzas del Islam. La desaparición de Israel sería la prueba irrefutable de que el mundo Occidental es débil y que está condenado a desaparecer. El fin de Israel no significaría la solución de nuestros problemas con el Islam, sino el comienzo del fin en la batalla final por el dominio del mundo.
Sin comprender su irresponsabilidad, algunos periodistas, demasiados para desgracia de todos, se animan a calificar cualquier crítica sobre el Islamismo de "racista" o proveniente de "extremistas de la más rancia derecha". A pesar de esa propaganda irracional, eHolanda, mi país, más del 60 por ciento de la población considera actualmente que la inmigración masiva de Musulmanes representa la política más equivocada que se haya instaurado desde la Segunda Guerra Mundial y ve en el Islam la amenaza más importante a la que debemos enfrentamos.
Pero existe un peligro mucho más grande aún que los ataques terroristas que hemos sufrido en Occidente: que EEUU quedase como el último pueblo en pie frente al Islam. Podría suceder que las luces de Europa se apaguen mucho antes de lo que nos podamos imaginar. Una Europa Islamizada significaría una Europa sin libertad y sin democracia, un territorio desierto económicamente, una pesadilla intelectual, y la pérdida del poder militar de América. Sus antiguos aliados se convertirían en enemigos con un inmenso arsenal de bombas atómicas. Si Europa fuese Islámica, solo nos quedaría EEUU para preservar la cultura occidental, la herencia de Roma, Atenas y Jerusalén.
Estimados amigos: la libertad es el más preciado bien que se nos ha legado Occidente. Mi generación nunca tuvo que pelear por su libertad, nos fue ofrecida en bandeja de plata por gente que peleó por ella y ofrendó su vida. En toda Europa, los cementerios Americanos nos recuerdan a los jóvenes soldados que no pudieron volver a sus hogares, y a quienes siempre recordamos agradecidos.

Mi generación no es la dueña de esta libertad, apenas si somos sus custodios. Tan solo podemos traspasarle esta libertad ganada con mucho sacrificio a los niños de Europa de la misma manera que nos fuera entregada a nosotros. No podemos transar con "mullahs" e "imams". Las generaciones futuras jamás nos lo perdonarían. En modo alguno podemos despilfarrar nuestras libertades. Simplemente NO TENEMOS NINGUN DERECHO DE HACERLO.
Debemos tomar ya mismo las decisiones necesarias para frenar esta estupidez Islámica que pretende destruir este mundo libre que tenemos ahora.
Ruego a todos Uds. se tomen unos minutos para leer todo esto que he escrito. Y también les ruego lo hagan llegar a todos sus conocidos porque es tan, pero tan importante.
GEERT WILDERS

lunes, 19 de enero de 2015

A PESAR DE TODO, ESPAÑA DA LASTIMA


Dignos de lástima son los habitantes de aquellos países cuyos Gobiernos causan risa o temor. Temor por sus métodos autoritarios, la violencia que despliegan y las muertes que causan. Temor también a sus políticas erradas que solo traen hambre y miseria. Igual de terrible es la vida de los países cuyos gobernantes causan risa por su ridiculez, sus diagnósticos y discursos plenos de promesas imposibles y evidentemente descabelladas. España es uno de los países que reúnen ambas condiciones: un Gobierno corrupto, violento, ridículo hasta el extremo y que encima se burla de las miserias que le ha traído al país.

Nadie podrá negar que el Gobierno de España es autoritario. Ni siquiera el ojo vigilante de las autoridades europeas ha impedido que Madrid emplee las fuerzas policiales para agredir a la población, echar gente de sus casas y ensangrentar manifestaciones pacíficas de jubilados que se quejaban por las estafas escandalosas que han sufrido a manos de los bancos. 
Además, ese Gobierno aplica políticas de recortes masivos en educación, exhibe inamovilidad apabullante ante la crisis económica y se afana en la destrucción de la sanidad pública, campaña que ha acabando con la salud como derecho constitucional y reducido la expectativa de vida de la población.  

Unida a la incapacidad política, la corrupción galopante del Gobierno de Rajoy ha alcanzado niveles de tsunami colectivo. Pretendiedo minimizar sus efectos, Mariano Rajoy y sus Ministros se burlan descaradamente del país con explicaciones y promesas de una ridiculez esperpéntica. Parecen vivir en un país desconocido al que llaman España, un país feliz donde la miseria y el hambre no existen, un lugar habitado por ciudadanos agradecidos y jubilados felices. En ese país de Mariano no hay enfermos, jamás han oído hablar del ébola y la Hepatitis C, el desempleo es un término extraño y el único problema infantil es la gordura.

¿Que podemos hacer? "Votemos al PSOE", sugieren algunos, sin percatarse de que esas siglas pertenecen a un partido político con las mismas características y aspiraciones del de Mariano, el Partido Popular. También el PSOE gobierna para sus patrocinadores: los bancos y la patronal empresarial. Pero ¿qué pasa con Ciutadans y UPyD? Esos partidillos tampoco pintan gran cosa en el panorama electoral español. Solo el nuevo Podemos amenaza cambiar la situación política de España. 

¿Sería esa la salvación de los miserables que viven en España? No lo creo. "Podemos" está inspirado en el chavismo del Caribe. Teniendo a Hugo Chávez cual modelo filosófico a seguir, aplicaría un esquema parecido al socialismo caribeño del Siglo XXI, una mezcolanza de ideas comunistoides, estatización, persecución a sus opositores y expropiaciones. O sea, lo mismo que le recetaron al inefable coronel venezolano, el loco que llevó a Venezuela a la fosa de la miseria y hambruna más terrible de la historia latinoamericana.


Así pues ¿Qué hacer? Pareciera que solamente nos quedaría rezar, rezar mucho, muchos rosarios, cientos de Padrenuestros, miles de Credos y millones de Avemarías, para que las dos generaciones de políticos que monopolizan el poder político y la justicia en España, esa banda de ladrones y ladronas descarados, mueran víctimas del cáncer terminal o la peste negra antes de Julio venidero. Quizás su desaparición permitiría reemplazar a esa chusma maloliente del PP y el PSOE con políticos nuevos, gente que no haya tenido tiempo de aprender las malas mañas.

¿Y qué hacer con Podemos? Como catalán, yo me olvidaría de esa aventura descabellada que nos llevaría al abismo. Sus actos de gobierno no pasarían de ser un juego de salón para cambiarle los nombres a las instituciones, mandaría los acreedores a tomar viento entre carcajadas, calificaría de "enemigos del Estado" a los emprendedores, profesionales y trabajadores. 

Sobretodo, igual que están haciendo sus predecesores, robaría a dos carrillos hasta saciar el hambre atrasada. Para ello deberán corromper a marchas forzadas lo alta oficialidad de la fuerza armada y sustituir los jueces inservibles del presente con otros peores pero revolucionarios. Esa fue la receta que recomendaron al Gobierno de Venezuela, del que tantas maravillas siguen hablando.


 El resultado del asesoramiento de Podemos al Gobierno de Venezuela lo constatamos con los enfrentamientos permanentes en las calles de sus ciudades, la persecución implacable a los opositores bajo la acusación de "traidores" o "escuálidos", las filas para comprar pollo, harina, una lata de sardinas, papel higiénico, una maquinilla de afeitar o cualquier otra cosa de consumo habitual que 12 años atrás abundaba en los supermercados.


De la educación y la salud revolucionarias, basta ver los transportes escolares y las salas de los hospitales revolucionarios, especialmente las emergencias y salas de recién nacidos, donde la Revolución acoge a los nuevos ciudadanos. 


Parece ser que en España los catetos piensan votar a podemos. Para nosotros los catalanes tanto mejor, porque todo lo malo para España es bueno para Cataluña, de manera que sean felices, dejen que los revolucionarios de Podemos los engañen con sus cantos de sirena y brinden a la salud del Infierno.

Desde luego, en Cataluña no votaremos por los asesores de Hugo Chávez, pueden tenerlo por seguro. Aquí nos preciamos de tener sentido común. Los chicos de Podemos nos dan miedo y yo, como muchos otros, haremos campaña a la contra.


jueves, 15 de enero de 2015

CATALUÑA: FABRICA DE TRAIDORES



Nada mejor que las crisis para que afloren las verdades humanas. Eso es cierto en la sociedad, la economía, el deporte, en la política... Desde que Cataluña fue derrotada por los ejércitos de Francia y Castilla para someterla a esta última, nuestra región ha vivido en una inestabilidad política cíclica, las crisis que Madrid llama burlonamente "suflé catalán" y nosotros "lucha por la independencia". Gracias a esa circunstancia tan catalana, las verdades morales de sus ciudadanos más destacados surgen cual hongos en Otoño, especialmente las puestas en escena del heroísmo teatral y los actos de traición descarada.

Y es en la rama de traidores donde encontramos el renglón más productivo de la sociedad catalana. Desde tiempos inmemoriales, nuestros "botiflers" (así llamamos en Barcelona a los traidores políticos de oficio) han ocupado la primera escena y continúan llenando las páginas de prensa y los estrados de la tele.

La invasión borbónica (1711-1714) no habría logrado doblegarnos de no haber sido por los personajes catalanes, públicos y eclesiásticos, que se pasaron al enemigo para ofrecerle Barcelona al futuro Felipe IV, nieto de Luis XIV de Francia. Una vez aplastada Cataluña, los botiflers volvieron a Barcelona bajo la protección del usurpador para reinstalar sus negocios sobre los cadáveres de sus conciudadanos.

Durante la dictadura militar escribimos otras páginas vergonzosas: Ya perdida la guerra, Francisco Franco entró triunfante a Barcelona con tropas formadas (según cacareó) con los soldados que más odiaban a Cataluña y los catalanes. Tarragona, para no quedarse atrás, invitó al canónigo José Artero a dar una misa de celebración durante la cual pronunció un sermón en cuyo texto incluyó: "Perros catalanes: ni siquiera sois dignos del sol que os alumbra". Los botiflers aplaudieron a rabiar.

Francesc Cambó, franquista furibundo y organizador de la Liga Catalana, fue un empresario catalán que hizo su fortuna en esta tierra. Antes de su muerte donó su amplia fortuna artística al Museo del Prado, asegurando que los catalanes no eramos dignos de tal privilegio.


Hubo catalanes que sin apoyar la esencia democrática de Cataluña, nos brindaron su esfuerzo personal, combinando su afinidad franquista con el amor a su tierra. Entre esas personas podemos contar a Josep Pla, Salvador Dalí y Juan Antonio Samarach, a quien debemos las Olimpíadas de Barcelona 1992. Ellos no podrían ser tildados de traidores. 
Caso distinto es el de Vidal Quadras, cuyo verbo solo es empleado para ensuciar a su tierra chica.

Cuatro años atrás descubrimos que el Palau de la Música estaba en manos de un traidor, Felix Millet, que empleo la institución para enriquecerse. 
En la misma línea, hace pocos meses descubrimos una nueva banda de traidores: el clan de los Pujol. Padre, madre, hijos e hijas, han estado traicionando a Cataluña desde hace muchos años. Por fortuna sus actos están siendo juzgados en los tribunales. Esperemos que la sentencia sea proporcional a sus actos.


Los hermanos Fernández Díaz, que se dicen catalanes, viven para traicionar a esta tierra. Sus esfuerzos solamente son comparables con los de Alicia Sánchez Camacho, de quién poco podemos agregar. Todos ellos son quesos de leche podrida traída a lomos de bestias desde España y en consecuencia, de sabor previsiblemente traicionero. 

Caso distinto es el de un catalán de pura cepa: J.M. Durán y Lleida. Ese dirigente de Unidad Democrática es un digno ejemplo del "botifler" en su más pura expresión. Se dice demócrata pero ataca todo lo que ordene la Curia de Madrid. Mientras bombardea nuestras esperanzas de independencia y practica la política para atacar a Cataluña, se confiesa amante de su tierra.

En estos días hemos visto a otros representantes del pueblo en trance de traicionarnos: Artur Mas y Oriol Junqueras, con trasfondo de los verdes. Sus apetencias particulares, así como las exigencias de "puesto" de sus distintos camaradas, han puesto en riesgo la historia de Cataluña. 
Poco les ha importado que los esfuerzos colectivos de millones de catalanes, nuestros sueños y el futuro de nuestros hijos, se fueran al traste. Un acuerdo de último minuto, forzado por la presencia y presión de la sociedad civil catalana, a pospuesto el fracaso. Habrá elecciones el 27 de Septiembre. 

Dentro de 9 meses sabremos si estos personajes han recuperado el equilibrio o si por el contrario, la etiqueta de "traidor potencial" que les hemos colgado al cuello, era la adecuada. 

lunes, 12 de enero de 2015

CERDOS: ESTRATEGIA CONTRA LA YIHAD


A la vista de los atentados de París, así como la crueldad criminal desplegada contra personas indefensas, cualquiera pensaría que estamos a merced del Islam cuya verdadera esencia pocos conocen. Los expertos en islamismo que han hablado en los programas de opinión (los que he tenido la oportunidad de escuchar) aseguran que el ataque yihadista contra Occidente apenas ha comenzado. Sus previsiones son alarmantes y las recetas preventivas más bien pobres. O sea, que estamos a merced de los seguidores del Corán, 


No me referiré en esta columna a los temas tan manidos de este asunto, como la imposible integración musulmana a Occidente, sus prácticas bárbaras contra la mujer o el peligro de los estudios sistemáticos del Corán y sus directrices para eliminar infieles. Solamente aportaré una estrategia que podría ayudar en la lucha contra el terrorismo islámico. 


Bien es sabido el fanatismo que alimenta a los que practican la fe musulmana. Ese fanatismo es adquirido en las madrazas, escuelas coránicas que someten los niños al lavado cerebral con la lectura sistemática del Corán, sin  explicaciones ni tolerancia a las dudas. En las madrazas el Corán se aprende de memoria, letra a letra, y se acepta como la palabra absoluta de Alá, ese Dios inmutable e intolerante que rige el Islam y en cuyo nombre se cometen todos los abusos y crímenes que rigen la sociedad musulmana.

En esencia, el Corán constituye un modo de vida para el desierto de Arabia bajo las condiciones sociales y climáticas de hace 1600 años. A ello se debe la obligación de lavarse únicamente los pies para entrar a la mezquita, porque no había agua para asearse de cuerpo entero. También explica la poligamia con la que corregían la falta de ejemplares masculinos por muertes inevitables en las caravanas comerciales del desierto y las interminables guerras entre tribus. 


Son esas condiciones existenciales de la Arabia del Siglo V las que explican la esclavitud de la mujer y las limitaciones alimentarias, entre ellas la prohibición de comer cerdo, un animal que antiguamente propagaba la terrible enfermedad conocida como triquinosis, una especie de gusano diminuto que alojaba sus huevos en las carnes del cerdo. Quienes consumían aquellas carnes sin someterlas al fuego, se contagiaban con la triquinosis, que desarrollaba sus larvas y se alimentaba con las vísceras del huésped humano hasta matarlo. 


Desde el siglo pasado la triquinosis ha sido erradicada de los cerdos, pero el Corán es inflexible en su prohibición bajo pena de no poder ingresar al Paraíso musulmán, un mundo espiritual pleno de placeres para el paladar y de jóvenes y hermosas vírgenes dispuestas a abrir las piernas ante cualquier hombre.

Algunos "expertos" recomiendan no confundir el Islam con el totalitarismo terrorista, algo así como desconocer la relación entre las olivas y las aceitunas. Un miembro destacado de la colonia musulmana en Madrid aseguraba ante las cámaras que el Islam es una filosofía de paz y convivencia, de amor hacia la humanidad y tolerancia hacia las otras religiones, aunque no explicó por qué los jefes islamistas, los que dirigen y arman a los terroristas para asesinar gente inocente en las calles del mundo árabe y en Occidente, son inevitablemente guías religiosos del Islam. 
No explican por qué el Ejército Islámico, ese que degüella y fusila prisioneros por millares, está dirigido por jefes religiosos. Evitó referirse a los que detentando el título de "imam", gritan órdenes incendiarias en las mezquitas y los mineretes para que exterminen los infieles.







El perfil psiquiátrico de estos asesinos responde básicamente al fanatismo musulmán: gente criada en la memorización irracional del Corán como ley única y suprema, unido a la aspiración de ganarse el Cielo. Según el Corán, ese Cielo podrán alcanzarlo llevando una vida virtuosa a la manera del Islam o asesinando unos cuantos cristianos y judíos en los ratos libres. 
Contra más infieles asesinen (no musulmanes), más pasteles de miel comerán y más virgencitas podrán desvirgar en el Cielo prometido. 

Varios son los actos sociales y religiosos que mancharían la virtud islámica de estos asesinos impidiéndoles su entrada al Cielo, entre ellos no rezar 5 veces al día mirando a La Meca, no maltratar y educar como animales de su propiedad a sus mujeres e hijas (a veces en público), poner en duda las órdenes de un iman, olvidar la obligación de maldecir e insultar a los infieles 20 veces al día, olvidarse de desearle la muerte a su vecino... 
Sobre todos éstos y muchos otros pecados, existe uno imperdonable, super-gravísimo, que condena a cualquier musulmán al Infierno sin posibilidad alguna de redención: comer o tocar carne de cerdo. 
El delito tipificado en el cerdo es aún más grave que asesinar cincuenta o cien niños en una escuela, más degradante que acuchillar a un anciano dormido en su cama. Hasta tocar accidentalmente la carne de cerdo es pecado fulminante. 
Ni siquiera pueden olerlo porque su alma quedaría contaminada para siempre. Por lo visto, antes que tocar un cerdo es preferible cometer la cobardía de rematar un herido en el suelo, degollar un prisionero indefenso o ametrallar doscientas mujeres con sus niños en brazos en la mezquita del pueblo vecino. Esos actos no son calificados de pecado por el Islam.

No hemos encontrado explicación razonable para quitar el pecado del cerdo de las páginas del Corán, salvo que Mahoma hubiera sufrido una grave indigestión por un atracón de cerdo a la parrilla. En venganza habría decretado la prohibición de ese manjar por los siglos de los siglos, pero he aquí que en ese temor al Infierno podríamos encontrar una estrategia complementaria para inducir en los musulmanes el temor a matar. Se trata del aprovechar la contaminación espiritual del cerdo para disuadir a los extremistas. 


Los terroristas más sanguinarios podrían ser envueltos en pieles de cerdos y garantizar que sus cadáveres estuviesen envueltos en el pecado. En ciertos casos emblemáticos aprovechar la autopsia para rellenarlo con vísceras de cerdo. De esta manera los terroristas muertos en Europa quedarían unidos a un cerdo por toda la eternidad. Privados por este método del Cielo, ya no podrían atragantarse con pasteles y disfrutar de vírgenes celestiales por los siglos de los siglos. Ante tal castigo afirmo que 


 Los terroristas dejarían de actuar con tanta decisión 
si supieran que al morir matando en Europa
 irían al Infierno envueltos en carne de cerdo.