domingo, 12 de agosto de 2018

MARCHAS DE DUELO Y DE HIPOCRESIA EN BARCELONA


El año 2017 fue de duelo en Cataluña. A media mañana del 17 de Agosto, un grupo yihadista dirigido por un confidente del CNI (Centro Nacional de Inteligencia del Gobierno Español) atacó con una van a los viandantes de la Rambla y por la tarde pretendió repetir el hecho en Cambrils, cerca de Tarragona. Meses después, el 1º de Octubre, el Gobierno de España atacó a la población indefensa de Cataluña mientras intentaba votar en las escuelas. Los terroristas emplearon vehículos de carga  y los criminales esgrimieron armas antimotines y de fuego indiscriminadamente. En ambos casos, la agresividad asesina dejó cientos de heridos y numerosos muertos que forman parte de nuestra historia reciente y a quienes seguimos llorando.


En las dos agresiones terroristas el Gobierno de España demostró su inmensa hipocresía política y falta de conciencia democrática y civilista: 

1- El personaje que dirigió el ataque yihadista de La Rambla estaba relacionado con el CNI y durante su encarcelamiento en Castelló  fue repetidamente visitado por agentes de ese cuerpo y de la Guardia Civil.

2- El CNI estaba informado de que un ataque terrorista que estaba siendo preparado contra Cataluña, aunque evitó alertar a los Mossos de Escuadra, cuerpo al que tampoco permitía participar en las reuniones y planes de inteligencia anti-terrorista que se coordinaba desde Europa y Norteamérica.

3- La agresión del 1º de octubre a la ciudadanía en Cataluña fue dirigida desde la Presidencia del Gobierno con matices de perros rabiosos. Solamente se controló cuando el Parlamento Europeo, escandalizado por las imágenes que llenaron las TVs del mundo, llamó para detener la masacre.

4- El Gobierno de España pretendió aprovechar con fines políticos la marcha de pesar por los ataques de La Rambla,  haciendo ver que nada había tenido que ver en ello. Por fortuna la ciudadanía sabía la verdad y desenmascaró al Borbón.

5- Ese mismo Borbón, el 3 de Octubre pasado, declaró ante las cámaras que los ataques a la ciudadanía en Cataluña, niños, mujeres y ancianos, habían sido ordenados para castigar las aspiraciones republicanas e independentista de los catalanes y su empeño por hacer uso del voto.

Ha pasado un año y este 17 de Agosto el Felipe con su séquito de neo-nazis y verdugos vendrá nuevamente a Barcelona con intenciones de exhibir su REAL HIPOCRESIA. Aquí encabezará el desfile de duelo para convertirlo en otro acto de propaganda política con banderas borbónicas. Será imposible detenerlo pero es nuestra decisión respaldarlo marchando con él o dejarlo solo. No podremos impedir a los gobernantes españoles que llenen de sangre y ensucien nuestras calles encabezando una masa de fascistas, corruptos y gamberros agresivos, pero podemos alejarnos para que la mierda no nos salpique. 


Yo propongo que ese día demostremos nuestro dolor andando por rutas distintas al Borbón y al Gobierno de España y si es posible, con diferencia de un par de horas. Desde luego, la marcha de los ciudadanos deberá estar encabezada por sus autoridades legítimas: President Torras, Alcaldesa Colau y sus Consellers y Directores, arropados por gente decente, trabajadores, amas de casa, estudiantes, científicos, empresarios, bomberos, médicos, mossos, artistas y catalanes de todas partes. Marchemos dignamente, sin banderas ni símbolos, en compañía de los familiares y fotografías de los presos políticos y exiliados que no hayan podido acompañarnos en nuestro dolor, porque siguen siendo víctimas del terrorismo oficial en España. 

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