sábado, 18 de agosto de 2018

17 de AGOSTO. TERRORISMO ISLAMICO Y TERRORISMO ESPAÑOL


¿A quién se le podría ocurrir comparar el terrorismo islámico con el terrorismo español? A cualquiera que lo haya sufrido o que lo esté padeciendo en la actualidad.

El terrorismo islamista es sangriento, se trata de colectivos criminales con inspiración religiosa que emplean medios pavorosos para lograr el sometimiento total de los demás a la estupidez de sus líderes religiosos.
El terrorismo español es más bien político, ejercido por los cortesanos de la Casa de Borbón, culturalmente alienante, periódicamente sangriento a gran escala y de inspiración económica, que permite someter a millones de personas para beneficio de una minúscula sociedad de ladrones.


Desde hace más de trescientos años, a raíz del dominio de los Borbón, el terrorismo ejercido por el Estado Español sobre algunas regiones de la Península Ibérica ha sido constante, imponiendo la fuerza sobre la clase obrera para exprimirla a fin de consolidar grandes fortunas entre los allegados a la Corona o de quien ha hecho sus veces.

El terrorismo español impera a través de tribunales corruptos y un ejército de criminales a sueldo al que periódicamente ordena amedrentar, apalear y ejecutar a unos cuantos súbditos, como escarmiento ejemplarizante al populacho. En varias ocasiones ha llegado al extremo de bombardear las regiones díscolas y en el siglo pasado, a lo largo de 40 años, se alió con las peores dictaduras de la Historia, Hitler y Mussolini, para realizar asesinatos en masa y destruir metódicamente pueblos y ciudades.

Ciertamente tales desmanes del Estado Español habrían sido imposibles de no contar con el apoyo decidido de perros encadenados a su servicio:  la Iglesia Católica y el Poder Financiero. No señalo al Poder Legislativo porque en España solamente existe de nombre; un colectivo de ladrones serviles a los pies de los caprichos del Estado.


Este 17 de Agosto, el primer aniversario del ataque islamista en La Rambla, el Poder Financiero, a través de los medios informativos españoles, dio una nueva muestra de servilismo distorsionando la realidad en Barcelona para satisfacer al Rey Borbón, una burla a la sociedad estúpida española. Con ello reforzaron  las cadenas intelectuales que mantienen al populacho sometido al mundo del crimen. Así vimos a comentaristas políticos que teníamos por decentes, propagando mentiras estrafalarias sobre la presencia de Felpe VI en Cataluña y escondiendo el salvajismo de las hordas traídas en autobuses para reventar el acto en recuerdo a las víctimas del terrorismo islámico.
En la imagen panorámica vemos miles de personas en
La Rambla depositando ofrendas a las víctimas, Ni una
sola Estelada está a la vista, solo dolor y respeto.
Era de esperar que la prensa desinformara porque las dudas sobre la relación entre el CNI (Centro Nacional de Inteligencia), la Guardia Civil y el jefe de los terroristas que atacaron La Rambla, no han sido aclaradas. Peor aún, los peones del Poder Legislativo han prohibido que sean investigadas y en cambio han apoyado que los responsables de la seguridad en Cataluña, aquellos que lograron controlar los ataques y resolver el caso en tiempo super-record, hayan sido encarcelados para evitar que continúen entorpeciendo el terrorismo del Estado.
Lo cierto es que Felipe VI no desfiló con sus perros por Barcelona porque nuestras Autoridades se negaron a participar en su hipócrita charada. Trajo bestias falangistas para gritar improperios durante los actos luctuosos y burlarse de las víctimas y sus deudos para ridiculizar a Cataluña ante el mundo.  
Luego se fue por donde vino porque nadie quiso saber de él, ni le hicimos caso a los que repartían sombreritos y banderas españolas traídos desde Madrid para disfrazar a sus gamberros y mujerzuelas, una organización seguramente pagada por La Zarzuela y el CNI.

En los actos de duelo, mientras los catalanes asistían con ofrendas y oraciones, dejando la política para otras circunstancias, los miserables traídos en autobuses desde España por P.Popular y Ciudadanos, se dedicaban a lo que vinieron: divertirse con mofas y demostraciones políticas, agrediendo al público que les exigía respeto a las víctimas y gritando proclamas a favor de Felipe VI y contra Cataluña. 
Grupos organizados traídos en autobuses desde España,
divirtiéndose en Pza.Cataluña y armando jaleo para
burlarse de las víctimas del terrorismo en Barcelona.
Durante las palabras iniciales de la maestra de ceremonias que condujo el duelo, un gamberro se encargaba de impedir la filmación ondeando una bandera española ante la cámara y a continuación, mientras los participantes leían sus parlamentos en diversas lenguas internacionales, el coro de gamberros castellanos gritaba consignas para interrumpir el acto. De todo ello la prensa internacional ha dado cuenta, no así la española, que prefiere lamer el culo de sus dueños antes que decir la verdad.

Felipe VI no es considerado ni tenido por Rey en Cataluña, en Baleares tampoco y ya tiene muchos detractores en Valencia. Su política destructiva ha dinamitado cualquier vínculo afectivo que pudiésemos guardar con el Estado Español y los escándalos por corrupción y vicios de su padre y familiares inmediatos han enterrado el poco prestigio que una vez le quedaba a esa familia.
El terrorismo español podría estar tocando a su fin, igual que el dominio absoluto del P.Popular y del PSOE se ha convertido en una bazofia política en vías de extinción. Podemos podría haber sido una esperanza de no haber demostrado sus intenciones en América, vendiendo terror y miseria a cambio de jugosos contratos que siguen sosteniendo políticas de corte comunista inhumano. Pero Podemos ha ayudado a desenmascarar el terrorismo español y la Casa de Borbón ya es conocida como lo que es mientras la justicia de Castilla y los legisladores españoles han quedado como una cloaca putrefacta ante Europa y el mundo.

Razón tenía quien advirtió en la Cámara de Diputados que en ese hemiciclo había más ladrones que en la calle. Lástima que además de robar, solo sepan meter la testuz bajo el yugo del falangismo Borbón. Eso les impide digerir que los catalanes no estamos dispuestos a ceder ante el terrorismo Borbón, como no lo estamos ante el terrorismo del Islam.

domingo, 12 de agosto de 2018

MARCHAS DE DUELO Y DE HIPOCRESIA EN BARCELONA


El año 2017 fue de duelo en Cataluña. A media mañana del 17 de Agosto, un grupo yihadista dirigido por un confidente del CNI (Centro Nacional de Inteligencia del Gobierno Español) atacó con una van a los viandantes de la Rambla y por la tarde pretendió repetir el hecho en Cambrils, cerca de Tarragona. Meses después, el 1º de Octubre, el Gobierno de España atacó a la población indefensa de Cataluña mientras intentaba votar en las escuelas. Los terroristas emplearon vehículos de carga  y los criminales esgrimieron armas antimotines y de fuego indiscriminadamente. En ambos casos, la agresividad asesina dejó cientos de heridos y numerosos muertos que forman parte de nuestra historia reciente y a quienes seguimos llorando.


En las dos agresiones terroristas el Gobierno de España demostró su inmensa hipocresía política y falta de conciencia democrática y civilista: 

1- El personaje que dirigió el ataque yihadista de La Rambla estaba relacionado con el CNI y durante su encarcelamiento en Castelló  fue repetidamente visitado por agentes de ese cuerpo y de la Guardia Civil.

2- El CNI estaba informado de que un ataque terrorista que estaba siendo preparado contra Cataluña, aunque evitó alertar a los Mossos de Escuadra, cuerpo al que tampoco permitía participar en las reuniones y planes de inteligencia anti-terrorista que se coordinaba desde Europa y Norteamérica.

3- La agresión del 1º de octubre a la ciudadanía en Cataluña fue dirigida desde la Presidencia del Gobierno con matices de perros rabiosos. Solamente se controló cuando el Parlamento Europeo, escandalizado por las imágenes que llenaron las TVs del mundo, llamó para detener la masacre.

4- El Gobierno de España pretendió aprovechar con fines políticos la marcha de pesar por los ataques de La Rambla,  haciendo ver que nada había tenido que ver en ello. Por fortuna la ciudadanía sabía la verdad y desenmascaró al Borbón.

5- Ese mismo Borbón, el 3 de Octubre pasado, declaró ante las cámaras que los ataques a la ciudadanía en Cataluña, niños, mujeres y ancianos, habían sido ordenados para castigar las aspiraciones republicanas e independentista de los catalanes y su empeño por hacer uso del voto.

Ha pasado un año y este 17 de Agosto el Felipe con su séquito de neo-nazis y verdugos vendrá nuevamente a Barcelona con intenciones de exhibir su REAL HIPOCRESIA. Aquí encabezará el desfile de duelo para convertirlo en otro acto de propaganda política con banderas borbónicas. Será imposible detenerlo pero es nuestra decisión respaldarlo marchando con él o dejarlo solo. No podremos impedir a los gobernantes españoles que llenen de sangre y ensucien nuestras calles encabezando una masa de fascistas, corruptos y gamberros agresivos, pero podemos alejarnos para que la mierda no nos salpique. 


Yo propongo que ese día demostremos nuestro dolor andando por rutas distintas al Borbón y al Gobierno de España y si es posible, con diferencia de un par de horas. Desde luego, la marcha de los ciudadanos deberá estar encabezada por sus autoridades legítimas: President Torras, Alcaldesa Colau y sus Consellers y Directores, arropados por gente decente, trabajadores, amas de casa, estudiantes, científicos, empresarios, bomberos, médicos, mossos, artistas y catalanes de todas partes. Marchemos dignamente, sin banderas ni símbolos, en compañía de los familiares y fotografías de los presos políticos y exiliados que no hayan podido acompañarnos en nuestro dolor, porque siguen siendo víctimas del terrorismo oficial en España.